CUARESMA Y SEMANA SANTA 2010
Horarios y actividades


«La Cuaresma, que se caracteriza por una escucha más frecuente de la Palabra, por una oración más intensa, por un estilo de vida austero y penitencial, ha de ser estímulo a la conversión y al amor sincero a los hermanos, especialmente a los más pobres y necesitados. Así renovados en el espíritu, podremos llega a celebrar con alegría la Pascual.»
Benedicto XVI


La Cuaresma

        «Hoy, miércoles de Ceniza, los textos establecidos para la celebración trazan, de forma sumaria, toda la fisonomía del tiempo cuaresmal.
        Convertíos a mí de todo corazón. El llamamiento a la conversión aflora como tema dominante en la liturgia de hoy.
        El profeta Joel exhorta a volver al Padre de todo corazón: con ayuno, con llanto, con luto, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad, y se arrepiente de las amenazas. Si el pueblo escucha la invitación a convertirse, Dios mostrará su misericordia y colmará a sus amigos de innumerables favores.
        La asamblea litúrgica hace suyas las invocaciones del Salmo 50, pidiendo al Señor que cree en nosotros un corazón puro, que nos renueve por dentro con espíritu firme.
        En el pasaje evangélico, Jesús, poniéndonos en guardia contra la carcoma de la vanidad que lleva a la ostentación y a la hipocresía, a la superficialidad y a la autocomplacencia, reafirma la necesidad de alimentar la rectitud del corazón. Al mismo tiempo, muestra el medio para crecer en esta pureza de intención: cultivar la intimidad con el Padre celestial.
        Resultan especialmente significativas las palabras de la segunda carta a los Corintios: En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios. Esta invitación del Apóstol resuena como un estímulo más a tomar en serio la exhortación cuaresmal a la conversión.
        ¿Cómo realizar la vocación bautismal?, ¿cómo vencer en la lucha entre la carne y el espíritu, entre el bien y el mal, una lucha que marca nuestra existencia? El Señor nos indica tres medios útiles: la oración, la limosna y el ayuno.
        Así pues, ésta es la vocación de los cristianos: resucitados con Cristo, han pasado por la muerte, y su vida ya está escondida con Cristo en Dios. Para vivir esta “nueva” existencia en Dios es indispensable alimentarse de la Palabra de Dios. Para estar realmente unidos a Dios, debemos vivir en su presencia, estar en diálogo con él. Jesús lo dice claramente: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.»

Benedicto XVI

CUARESMA


CONFESIONES
Media hora antes de cada Misa
A diario, en la Misa de 7 h.
y los domingos en las de 11, 12 y 13 h.
suele haber un confesor.


EJERCICIOS ESPIRITUALES
De lunes 8 al viernes 12 de marzo, a las 18 h.
Dirigidos por D. Jesús Díez Antoñanzas


VÍA CRUCIS
Los viernes, después de la Misa de 19 h.


EUCARISTÍA CON LAUDES
Los miércoles a las 9 h.


ADORACIÓN EUCARÍSTICA
Los jueves, de 9:30 a 12 h.


CORONILLA DE LA DIVINA MISERICORDIA
Los viernes a las 9,30 h.


CHARLAS CUARESMALES
Martes 23, miércoles 24 y jueves 25 de marzo,
a las 19:30 h.
Dirigidas por D. Pablo Martínez Martínez


CELEBRACIÓN DE LA PENITENCIA
Viernes 26 de marzo, despues de la Misa de las 19 h.
Habrá Misa al terminar la Celebración



SEMANA SANTA


28 de marzo
DOMINGO DE RAMOS
10,30 h. BENDICIÓN DE RAMOS
en el Colegio de las Hnas. Josefinas.
A continuación, PROCESIÓN hasta San Valero, y
a las 11 h. EUCARISTÍA en el Templo Parroquial.


1 de abril
JUEVES SANTO
19 h. Misa de la Cena del Señor
22 h. Hora Santa
Adoración al Santísimo Sacramento en el Monumento:
Desde el final de la Misa hasta las 12 de la noche.


2 de abril
VIERNES SANTO
11 h. Procesión del Viacrucis por las calles
17 h. Celebración de la Pasión del Señor
Adoración al Santísimo Sacramento en el Monumento:
Desde las 8:30 hasta las 17 h.


3 de abril
SÁBADO SANTO
11 h. Con María en su Soledad: Oficio de Lecturas
22 h. Vigilia Pascual


4 de abril
DOMINGO DE RESURRECCIÓN
Misas: 11, 12, 13 y 20 h.
Se suprime la Misa de las 9 h.



«El ayuno nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos. En su Primera Carta, San Juan nos pone en guardia: "si alguno que posee bienes del mundo ve a su hermano que está necesitado y le cierra sus entrañas, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios?". Ayunar por voluntad propia nos ayuda a cultivar el espíritu del Buen Samaritano, que se inclina y socorre al hermano que sufre. Al escoger libremente privarnos de algo para ayudar a los demás, demostramos concretamente que el prójimo que pasa dificultades no nos es extraño. Precisamente para mantener viva esta actitud de acogida y atención hacia los hermanos, animo a las parroquias y demás comunidades a intensificar durante la Cuaresma la práctica del ayuno personal y comunitario, cuidando asimismo la escucha de la Palabra de Dios, la oración y la limosna. Éste fue, desde el principio, el estilo de la comunidad cristiana, en la que se hacían colectas especialesn y se invitaba a los fieles a dar a los pobres lo que, gracias al ayuno, se había recogido.»


EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA


Son días de ayuno y abstinencia: el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

El ayuno, deben de observarlo los mayores de edad —18 años— hasta que hayan cumplido 59 años.

Son días de abstinencia, todos los viernes de Cuaresma. Deben guardarla los mayores de 14 años.


ORACIONES


Oración de San Juan María Vianney

«Te amo, mi Dios, y mi único deseo es amarte hasta el último respiro de mi vida.
Te amo, oh Dios infinitamente amable, y prefiero morir amándote antes que vivir un solo instante sin amarte.
Te amo, Señor, y la única gracia que te pido es la de amarte eternamente.
Dios mío, si mi lengua no pudiera decir a cada instante que te amo, quiero que mi corazón te lo repita tantas veces cuantas respiro.
Te amo, oh mi Dios Salvador, porque has sido crucificado por mí, y me tienes aquí crucificado por Ti.
Dios mío, dame la gracia de morir amándote y sabiendo que te amo.» Amén.


Oración por los sacerdotes
en el Año Sacerdotal

«Dios de poder y misericordia, que hiciste admirable por su celo pastoral a Juan María Vianney, el santo Cura de Ars; al recordar su vida y su ejemplo, suscita en nuestra Parroquia vocaciones al sacerdocio, y concédenos, por su intercesión, que cuantos fueron elegidos por Cristo como ministros de sus Misterios, se mantengan siempre fieles en el cumplimiento de su servicio. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.»


A San Pablo

Pablo, Apóstol de Cristo Jesús por voluntad del Padre: intercede por nosotros para que, llevando una vida digna del Evangelio, nos mantengamos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir, tengamos entre nosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús, y estemos dispuestos a perder por Él todo, estimando todo basura, con tal de ganar a Cristo y existir en Él.
Proclámanos, Pablo, tu Evangelio para que conozcamos a Cristo y la fuerza de su resurrección y la comunión en sus padecimientos, y muriendo su misma muerte, recibamos un día la corona con la que el Señor, Juez Justo, premiará a todos los que tiene amor a su venida. Amén.


A la Divina Misericordia
Juan Pablo II

Dios, Padre misericordioso, que has rebelado tu amor en tu Hijo Jesucristo, y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo Consolador; te confiamos hoy el destino del mundo y de todo hombre.
Inclínate hacia nosotros pecadores, sana nuestra debilidad, vence todo mal, haz que todos los habitantes de la tierra experimenten tu misericordia, para que en ti, Dios uno y trino, encuentren siempre la fuente de la esperanza.
Eterno Padre, por la dolorosa pasión y la resurrección de tu Hijo, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén


A San Valero

Dios todopoderoso y eterno, que deseas que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, y con ese fin has querido hacer de nosotros una familia que glorifique tu nombre y dé testimonio de tu amor.
Por intercesión de nuestro Patrono san Valero, perseguido a causa de su fidelidad a tu nombre, te pedimos que congregues en la unidad del amor a nuestra Parroquia, y nos concedas la luz de la verdad, la fidelidad a la propia vocación, la caridad sincera, la valentía en el testimonio y la participación perseverante en la misión de la Iglesia, para que, libres de todo pecado y adornados de frutos de santidad, lleguemos con san Valero a la vida eterna. Por Jesuscristo nuestro Señor. Amén.


Por las vocaciones
Benedicto XVI

Padre, haz que surjan entre los cristianos numerosas y santas vocaciones al sacerdocio, que mantengan viva la fe y conserven la seductora memoria de tu Hijo Jesús mediante la predicación de su palabra y la administración de los Sacramentos con los que renuevas continuamente a tus fieles.
Danos santos ministros del altar, que sean solícitos y fervorosos custodios de la Eucaristía, sacramento del don supremo de Cristo para la redención del mundo.
Llama a ministros de tu misericordia que, mediante el sacramento de la Reconciliación, derramen el gozo de tu perdón.
Padre, haz que la Iglesia acoja con alegría las numerosas inspiraciones del Espíritu de tu Hijo, y dócil a sus enseñanzas, fomente vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada.
Fortalece a los obispos, sacerdotes, diáconos, a los consagrados y a todos los bautizados en Cristo para que cumplan fielmente su misión al servicio del Evangelio.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Seño. Amén. María, Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros.


Por las familias
Benedicto XVI en Valencia

Oh Dios, que en la Sagrada Familia nos dejaste un modelo perfecto de vida familiar vivida en la fe y la obediencia a tu voluntad.
Ayúdanos a ser ejemplo de fe y amor a tus mandamientos.
Socórrenos en nuestra misión de transmitir la fe a nuestros hijos. Abre su corazón para que crezca en ellos la semilla de la fe que recibieron en el bautismo.
Fortalece la fe de nuestros jóvenes, para que crezcan en el conocimiento de Jesús.
Aumenta el amor y la fidelidad en todos los matrimonios, especialmente aquellos que pasan por momentos de sufrimiento o dificultad.
Unidos a José y María, te lo pedimos por Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor. Amén.


Salmo 129
Desde lo hondo, a ti grito, Señor

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.

Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y Él redimirá a Israel
de todos sus delitos.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


Por las vocaciones
Juan Pablo II

Jesús, hijo de Dios, en quien habita la plenitud de la divinidad, que llamas a todos los bautizados a "remar mar adentro" recorriendo el camino de la santidad.
Suscita en el corazón de los jóvenes el anhelo de ser en el mundo de hoy testigos del poder de tu amor.
Llénalos con tu Espíritu de fortaleza y de prudencia para que, adentrándose en lo profundo del misterio humano, lleguen a descubrir su auténtico ser y su verdadera vocación.
Salvador de los hombres, enviado por el Padre para revelar el amor misericordioso, concede a tu Iglesia el regalo de jóvenes dispuestos a remar mar adentro, siendo entre sus hermanos manifestación de tu presencia que renueva y salva.
Virgen Santísima, Madre del Redentor, guía segura en el camino hacia Dios y hacia el prójimo, que guardaste sus palabras en lo profundo de tu corazón.
Protege con tu maternal intercesión a las familias y a las comunidades cristianas, para que ayuden a los adolescentes y a los jóvenes a responder generosamente a la llamada del Señor. Amén.